No se que me pasa últimamente… me persigue la idea incomoda de dejar todo… no se … las ganas de nada, de no tener que inquietarme por nada, de no estudiar, de no tener que levantarme temprano todos los días… es como una necesidad imperante de volver a los tres años de edad, cuando uno no tiene nada de que preocuparse… como se enreda todo con el paso del tiempo, cuando uno empieza a tener responsabilidades, a pensar… y te trabaja la cabeza mas de lo que desearías… no quiero pensar!
Como me gustaría ser en este momento de aquellos que se fascinan con bailando por un sueño… je.
¿Por que tener pretensiones para el futuro? Vuelvo a pensar ahora y se la respuesta… pero no quiero pensar… quiero conformarme con poder pagar la comida, los impuestos y por ahí alguna salida, pero no!... tiene que haber algo mas! me dice con cierto aire a regaño, un pequeño tipito parado en mi hombro, se llama consciencia o algo así, al menos eso dice él… para que lo escucho digo yo, si lo único que hace es complicarme la vida… busca más! quere ! estudia! labura! crece! progresa!... ufff... como si fuera tan fácil… como si tuviera ganas de todo eso, si ahora me alcanza con lo que tengo, y sigo pensando… me quiero ir a dormir y sin embargo estoy acá escribiendo porque este tipito que me habla tan pegado al oído, que lo siento adentro de mi cabeza, no duerme y al parecer le gusta trabajar de noche… cuando no hay gente, ni autos, cuando el silencio es tan grande que parece que se para el tiempo… es como si disfrutara de mi insomnio y yo tan ingenuo lo sigo escuchando… y termino haciendo lo que me dice, porque cuando lo desafío vuelve, como me pasa esta madrugada… y no lo quiero escuchar… pero taparme los oídos no funciona, tampoco la televisión o la música… por ahí es una pelea perdida, ¿por ahí esta bien perderla no?... algún día estos esfuerzos, de los que ahora reniego, servirán para que otros niños de tres años no tengan nada de que preocuparse… y si… ya me estoy dejando convencer otra vez, al menos lo necesario como para poder dormir un poco… total mañana empieza la rutina acelerada de siempre, que nos mantiene ocupados a ambos…
Me despido esperando que tal vez se olvide de mí unos días, o que tal vez hagamos las paces… y poder encontrarme solo aunque sea un rato sin tener que pensar en nada.
lunes, 28 de junio de 2010
jueves, 17 de junio de 2010
El Viejo
Ya en vísperas del día del padre y también cerca de que se cumplan tres años desde que no tengo al viejo conmigo, no puedo sacar de mi cabeza imágenes de él… de todas formas no lo recuerdo con tristeza, sino todo lo contrario, como no hacerlo si cada foto que tengo en mi mente de él acompañándome, me remonta a momentos gratos de mi vida, y me refiero a todas esas pequeñas cosas, y a veces no tan pequeñas, que un padre le transmite a su hijo… legado que espero algún día poder yo también compartir...
Nunca se lo dije, porque si hay un adjetivo que nunca definió nuestra relación es afectuosa, pero estoy seguro de todas formas que él lo sabia, mi viejo era mi ejemplo a seguir en la vida, un tipo que dio todo por su familia, que podía con todo, que hacia todo, al que yo desde chico observe tratando de imitar, y por suerte algunas cosas logré aprender…
Esta noche volviendo a casa, sentado en el último asiento del colectivo, y no quedando más acompañante que el chofer, vinieron a mi cabeza, sin saber el motivo, imágenes de situaciones en las que mi viejo me enseñaba a crecer… empezando por la primera vez que me até los cordones de las zapatillas, o cuando me mostró como debe afeitarse un hombre (obviamente yo siendo un niño de 6 o 7 años y con una afeitadora sin hoja) … y siguiendo el recorrido por este álbum fotográfico imaginario, me encontré frente a él, copiando la forma en que se hace un nudo de corbata, o yendo a la cancha a ver al ciclón, o también como debe prenderse el carbón para hacer los mejores asados… es increíble como cosas tan cotidianas hoy en día, fueron acontecimientos tan importantes años atrás, y todos compartidos con Ricardo, el viejo, mi viejo!... al que hoy llevo marcado en la piel, pero que siempre tuve a mi lado y en mi memoria… quien me conoce un poco sabe que no soy un tipo apegado al sentimentalismo, pero el sólo hecho de escribir estas palabras me cristaliza los ojos, porque el viejo significo mucho en mi vida y porque agradezco el haber podido escuchar de su boca, lo orgulloso que estaba de tenerme como hijo…
Me despido esperando que exista un lugar donde algún día pueda encontrarlo para volver a hablar con el y decirle que todo lo que me enseño me quedo grabado a fuego y que soy la persona que soy gracias a él.
Nunca se lo dije, porque si hay un adjetivo que nunca definió nuestra relación es afectuosa, pero estoy seguro de todas formas que él lo sabia, mi viejo era mi ejemplo a seguir en la vida, un tipo que dio todo por su familia, que podía con todo, que hacia todo, al que yo desde chico observe tratando de imitar, y por suerte algunas cosas logré aprender…
Esta noche volviendo a casa, sentado en el último asiento del colectivo, y no quedando más acompañante que el chofer, vinieron a mi cabeza, sin saber el motivo, imágenes de situaciones en las que mi viejo me enseñaba a crecer… empezando por la primera vez que me até los cordones de las zapatillas, o cuando me mostró como debe afeitarse un hombre (obviamente yo siendo un niño de 6 o 7 años y con una afeitadora sin hoja) … y siguiendo el recorrido por este álbum fotográfico imaginario, me encontré frente a él, copiando la forma en que se hace un nudo de corbata, o yendo a la cancha a ver al ciclón, o también como debe prenderse el carbón para hacer los mejores asados… es increíble como cosas tan cotidianas hoy en día, fueron acontecimientos tan importantes años atrás, y todos compartidos con Ricardo, el viejo, mi viejo!... al que hoy llevo marcado en la piel, pero que siempre tuve a mi lado y en mi memoria… quien me conoce un poco sabe que no soy un tipo apegado al sentimentalismo, pero el sólo hecho de escribir estas palabras me cristaliza los ojos, porque el viejo significo mucho en mi vida y porque agradezco el haber podido escuchar de su boca, lo orgulloso que estaba de tenerme como hijo…
Me despido esperando que exista un lugar donde algún día pueda encontrarlo para volver a hablar con el y decirle que todo lo que me enseño me quedo grabado a fuego y que soy la persona que soy gracias a él.
viernes, 28 de mayo de 2010
Circulo
Es increíble como algo tan complejo y complicado como la vida puede resumirse en una sola palabra… a mi forma de ver las cosas y por experiencias vividas no encuentro descripción más fiel que al compararla con un círculo… así de simple.
Cuantas veces nos encontramos envueltos en este ciclo raro e intermitente, pero constante… donde tenemos momentos de euforia desbocada y otros de tristeza abrasadora… muchos! imagino será su respuesta… y tiene razón, el asunto estimado lector esta en saber atravesarlos, porque de las alegrías todos disfrutamos, pero dado el contexto en el que vivimos, en ocasiones casi ni nos damos cuenta que pasaron, pero sin duda lo más difícil son las amarguras… esos momentos donde la vida nos pone a prueba… actuando como una suerte de test para saber si somos merecedores de otra oportunidad… la que le puedo asegurar, eclipsara todo lo padecido anteriormente… déjeme anticiparle que todos los obstáculos se superan… todos ellos… si es que somos lo suficientemente fuertes… si usted es pesimista podrá decirme que la felicidad no es eterna, pero le propongo que lo piense desde otra óptica... y sepa que las desventuras son transitorias… y que al sortearlas, el horizonte se nos vuelve infinito… porque estoy convencido de que nuestra existencia esta signada por un equilibrio… cualquier dificultad tiene solución y de no tenerla quédese tranquilo que no estamos ante un problema… el viaje por esta órbita nunca se detiene, y si en algún momento nos encontramos abajo, es porque estamos tomando carrera para volver a subir… todo final siempre esta esperando por un nuevo comienzo… y esta idea es la que tiene que motivarnos a seguir de pie y si logran entenderlo olvidaran inmediatamente los tragos amargos y podrán disfrutar de lo que tienen alrededor…
Me despido esperando haber dado una visión alentadora a quien transite un camino escabroso, y el impulso a quienes se encuentran del otro lado del circulo, para que puedan asimilar lo bueno de todas las cosas que los rodean, por ínfimas que estas sean.
Cuantas veces nos encontramos envueltos en este ciclo raro e intermitente, pero constante… donde tenemos momentos de euforia desbocada y otros de tristeza abrasadora… muchos! imagino será su respuesta… y tiene razón, el asunto estimado lector esta en saber atravesarlos, porque de las alegrías todos disfrutamos, pero dado el contexto en el que vivimos, en ocasiones casi ni nos damos cuenta que pasaron, pero sin duda lo más difícil son las amarguras… esos momentos donde la vida nos pone a prueba… actuando como una suerte de test para saber si somos merecedores de otra oportunidad… la que le puedo asegurar, eclipsara todo lo padecido anteriormente… déjeme anticiparle que todos los obstáculos se superan… todos ellos… si es que somos lo suficientemente fuertes… si usted es pesimista podrá decirme que la felicidad no es eterna, pero le propongo que lo piense desde otra óptica... y sepa que las desventuras son transitorias… y que al sortearlas, el horizonte se nos vuelve infinito… porque estoy convencido de que nuestra existencia esta signada por un equilibrio… cualquier dificultad tiene solución y de no tenerla quédese tranquilo que no estamos ante un problema… el viaje por esta órbita nunca se detiene, y si en algún momento nos encontramos abajo, es porque estamos tomando carrera para volver a subir… todo final siempre esta esperando por un nuevo comienzo… y esta idea es la que tiene que motivarnos a seguir de pie y si logran entenderlo olvidaran inmediatamente los tragos amargos y podrán disfrutar de lo que tienen alrededor…
Me despido esperando haber dado una visión alentadora a quien transite un camino escabroso, y el impulso a quienes se encuentran del otro lado del circulo, para que puedan asimilar lo bueno de todas las cosas que los rodean, por ínfimas que estas sean.
viernes, 14 de mayo de 2010
La intolerancia de la razon
Que cosa rara sucede con las personas cuando tratan de defender sus ideas… nunca se han sentado a reflexionar al respecto?... bueno yo si, pasa que con tal de no ponerme a estudiar cualquier excusa es buena, lo lamento por usted que esta leyendo esto.
Volviendo al tema, algo que siempre me llamó la atención es lo poco que nos entendemos, nos cuesta en líneas generales, sentarnos a discutir ideas de manera racional, nunca se nos cruza por la cabeza comprender que lo lleva al otro a pensar como piensa, sino que en todo momento procuramos imponer nuestras ideas, y esto se puede aplicar a cualquier circunstancia de la vida en sociedad, desde una charla con amigos en un asado, hasta discusiones mas trascendentes, como ser entre gobiernos… siempre pugnamos por tener la razón… ¿Qué razón? Digo yo, la que más nos conviene? La que nos enseñaron? La que compramos? O lo que realmente por convicción creemos?... repito, es raro… o sea, poniendo un ejemplo burdo... cuando alguien habla a favor de algún aspecto de la dictadura que hemos vivido en nuestro país, muchos nos escandalizamos, nos enojamos porque el otro piensa distinto, porque no podemos creer que exista algo bueno nacido de ese episodio de nuestra historia… ahora es cuando yo pienso… no es paradójico que alguien que se enorgullece de elevar los estandartes de los derechos humanos, pretenda censurar las ideas de quienes piensan distinto porque crea que no es correcto?, el asunto acá esta en poder expresar ideas libremente y no convertirnos en lo que repudiamos… o no?. Sin duda alguna, nos falta crecer, darnos cuenta que para mantener una postura es necesario saber, pero saber de enserio, no leer un articulo de un diario, con eso no basta, debemos entender que no hay nada mas enriquecedor que el dialogo, mas aun con aquellos que ven las situaciones de otra forma, y si carecemos de argumentos, debemos de escuchar, aprehender de las experiencias de otros, de sus conocimientos y luego sacar nuestras propias conclusiones, para poder exponerlas con seriedad la siguiente vez que la charla se nos presente, y si logran llevar a cabo esto, se darán cuenta de que distinto ha sido el intercambio con el otro, se van a sentir bien y satisfechos al darse cuenta que poseen convicciones propias, y que han podido trasmitirlas de manera coherente, sin necesidad de llegar a excesos verbales, ni detrimentos innecesarios respecto de los pensamiento, ni de la persona del otro.
Me despido suponiendo que van a hacer lo que les digo sin presentar ningún argumento en contra, si lo tienen no lo expongan… porque se que tengo razón!.
Volviendo al tema, algo que siempre me llamó la atención es lo poco que nos entendemos, nos cuesta en líneas generales, sentarnos a discutir ideas de manera racional, nunca se nos cruza por la cabeza comprender que lo lleva al otro a pensar como piensa, sino que en todo momento procuramos imponer nuestras ideas, y esto se puede aplicar a cualquier circunstancia de la vida en sociedad, desde una charla con amigos en un asado, hasta discusiones mas trascendentes, como ser entre gobiernos… siempre pugnamos por tener la razón… ¿Qué razón? Digo yo, la que más nos conviene? La que nos enseñaron? La que compramos? O lo que realmente por convicción creemos?... repito, es raro… o sea, poniendo un ejemplo burdo... cuando alguien habla a favor de algún aspecto de la dictadura que hemos vivido en nuestro país, muchos nos escandalizamos, nos enojamos porque el otro piensa distinto, porque no podemos creer que exista algo bueno nacido de ese episodio de nuestra historia… ahora es cuando yo pienso… no es paradójico que alguien que se enorgullece de elevar los estandartes de los derechos humanos, pretenda censurar las ideas de quienes piensan distinto porque crea que no es correcto?, el asunto acá esta en poder expresar ideas libremente y no convertirnos en lo que repudiamos… o no?. Sin duda alguna, nos falta crecer, darnos cuenta que para mantener una postura es necesario saber, pero saber de enserio, no leer un articulo de un diario, con eso no basta, debemos entender que no hay nada mas enriquecedor que el dialogo, mas aun con aquellos que ven las situaciones de otra forma, y si carecemos de argumentos, debemos de escuchar, aprehender de las experiencias de otros, de sus conocimientos y luego sacar nuestras propias conclusiones, para poder exponerlas con seriedad la siguiente vez que la charla se nos presente, y si logran llevar a cabo esto, se darán cuenta de que distinto ha sido el intercambio con el otro, se van a sentir bien y satisfechos al darse cuenta que poseen convicciones propias, y que han podido trasmitirlas de manera coherente, sin necesidad de llegar a excesos verbales, ni detrimentos innecesarios respecto de los pensamiento, ni de la persona del otro.
Me despido suponiendo que van a hacer lo que les digo sin presentar ningún argumento en contra, si lo tienen no lo expongan… porque se que tengo razón!.
miércoles, 12 de mayo de 2010
Y la zanahoria?????
Lo que voy a decirles no es ningún descubrimiento mágico ni ninguna deducción obtenida por gracia del posicionamiento planetario… como usted podría llegar a pensar… y con toda razón.
Lamento señalarle que nada es mas alejado de la realidad… esto no es mas que la mera percepción de lo cotidiano, de lo que nos rodea… ojo con lo que deseas… por que esta advertencia? Porque los deseos son nuestro motor… vivimos siempre intentando conseguir algo, llamar la atención de alguien, etc… que de hecho no tiene nada de malo en principio… ya que no hay mayor satisfacción que la que sentimos cuando nuestros propósitos se logran alcanzar… pero después de disfrutar esa pasajera fascinación por lo conseguido viene el vacío lógico de ya no tener un objetivo por perseguir… cuando nos quitamos la zanahoria que colgaba frente a nuestra narices ya no sabemos detrás de que correr… el acostumbramiento (bendita cualidad humana) nos hace subestimar lo que tenemos, dejar de desearlo y buscar mas… trasládelo a cualquier situación que le apetezca… lo inalcanzable es lo que nos provoca movernos, lo que requiere nuestro esfuerzo es lo que emplazamos en situación de deidad, pero tenga en cuenta que cuando los dioses bajan a la tierra se convierten en mortales… es por esto mi amigo, que no sería imprudente ir pensando nuevos objetos de deseo… no muera en una sola alternativa, apunte a más y en lo posible a cosas difíciles de alcanzar… pero cuidado, que no sean todas, deje algunas pequeñas metas que actúen como puente… la idea tampoco es frustrarse por no poder conseguir nada, le sugiero que lo tenga presente… o podría terminar escribiendo líneas vagas y sin sentido en algún sitio virtual cualquiera…
Me despido sin dejar de pensar que me siento un poco aturdido por la frase final… aunque no reconozco la causa… será motivo de análisis para un futuro.
Lamento señalarle que nada es mas alejado de la realidad… esto no es mas que la mera percepción de lo cotidiano, de lo que nos rodea… ojo con lo que deseas… por que esta advertencia? Porque los deseos son nuestro motor… vivimos siempre intentando conseguir algo, llamar la atención de alguien, etc… que de hecho no tiene nada de malo en principio… ya que no hay mayor satisfacción que la que sentimos cuando nuestros propósitos se logran alcanzar… pero después de disfrutar esa pasajera fascinación por lo conseguido viene el vacío lógico de ya no tener un objetivo por perseguir… cuando nos quitamos la zanahoria que colgaba frente a nuestra narices ya no sabemos detrás de que correr… el acostumbramiento (bendita cualidad humana) nos hace subestimar lo que tenemos, dejar de desearlo y buscar mas… trasládelo a cualquier situación que le apetezca… lo inalcanzable es lo que nos provoca movernos, lo que requiere nuestro esfuerzo es lo que emplazamos en situación de deidad, pero tenga en cuenta que cuando los dioses bajan a la tierra se convierten en mortales… es por esto mi amigo, que no sería imprudente ir pensando nuevos objetos de deseo… no muera en una sola alternativa, apunte a más y en lo posible a cosas difíciles de alcanzar… pero cuidado, que no sean todas, deje algunas pequeñas metas que actúen como puente… la idea tampoco es frustrarse por no poder conseguir nada, le sugiero que lo tenga presente… o podría terminar escribiendo líneas vagas y sin sentido en algún sitio virtual cualquiera…
Me despido sin dejar de pensar que me siento un poco aturdido por la frase final… aunque no reconozco la causa… será motivo de análisis para un futuro.
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