viernes, 4 de marzo de 2011

Ahí viene, ahí viene… ya pasó?

No hace mucho después de escuchar una conversación, no por curioso sino por la proximidad de quienes participaban, me di cuenta de algo un tanto raro, siendo que recién arrancamos el año estas personas ya estaban haciendo cuentas de los feriados de todo el año y cuantos días de descanso iban a tener en octubre... no se si a usted le ocurre, pero supongo que si... es algo en lo que todos caemos... el tema, es que me preocupa que vivamos pensando fuera de nuestro tiempo... a que voy con esto se preguntara... más allá del cotidiano deseo de que se cumplan las 18hs para poder ser libres y salir del trabajo, todo el tiempo estamos pensando en el futuro o en el pasado... como si el presente no existiera... cuando paradójicamente es el único tiempo con el que contamos... o sea... vivimos en el presente, pareciera una idiotez lo que estoy diciendo, pero si lo piensa un poco, por ahí concuerda conmigo... a veces uno se sorprende de lo rápido que se nos pasa el año... y como no va a ser así, si desde el arranque, en vez de pensar en las vacaciones, estamos pendiente de si navidad cae viernes o sábado... es un locura... a su vez están también quienes viven añorando situaciones pasadas... como por ejemplo las travesuras hechas en el secundario... o una novia que se tuvo hace una década... o como los hinchas de racing, con el gol del Chango Cárdenas... entiendo que el presente no les de muchas alegrías, pero no se puede vivir de recuerdos... esta bueno tenerlos y recordarlos, pero no mas que eso... vivir encerrados en momentos pasados no nos permite ver lo que tenemos en este instante, esa nostalgia estúpida nos enceguece... lo mismo cuando miramos todo el tiempo para adelante... que no se malinterprete, no digo que tener proyectos este mal, ni nada por el estilo, pero si todo el tiempo estamos apuntando a que vamos a hacer o que va a pasar en un futuro mediato o inmediato, no hacemos mas que dejar de vivir... y no hay cosa mas triste que dejar pasar la vida... es fundamental entender que cada instante es único e irrepetible... que una vez que lo pasamos ya no podemos volver a vivirlo... el pasado solo es el rastro de nuestro transitorio estadío por este mundo... y debe ser tenido en cuenta para aprender y evitar cometer mismos errores o para volver a tratar de sentir esas cosas que nos gustaron... y ayudarnos a afrontar el futuro con mas ganas... pero nunca debemos dejar de pensar donde estamos situados... aprovechemos el día a día... esta bien planear a futuro... siempre y cuando no nos perdamos de todo lo que esta en medio... no debemos dejar que ese punto distante en la línea de tiempo, nos opaque la infinidad de momentos que vamos a vivir hasta llegar a el...
Me despido esperando que tengan en cuenta esta idea... y que no dejen pasar por alto el presente, disfrútenlo todo lo que puedan... mientras tanto me voy a ver si las luces del arbolito de navidad están funcionando... cuando nos queramos acordar estamos en diciembre.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Lo que mal arranca…

Supongo que como yo… a usted también le ha llamado la atención en algún momento, la forma irrespetuosa, y por momentos altanera, con la que nos relacionamos… a veces me he quedado preguntando ¿por que será?… y sinceramente creo haber encontrado una de las razones por las cuales esto sucede… con solo ver el trato que algunos padres tienen con sus hijos, mi planteo se vuelve una obviedad… o sea… vamos al ejemplo… he visto a una madre insultar despectivamente a su hija por nada... doy fe de que no había ninguna necesidad de que se produjera ese detrimento… ahí me empezó a cerrar un poco la cosa… ¿Cómo pretender que alguien tenga respeto por otro, si el mismo padre no lo trata con respeto? ¿Cómo se puede esperar que ese niño transformado en adulto actúe respetuosamente, si desde la cuna le inculcaron, con actos, lo contrario?... evidentemente es muy difícil… lo que voy a decir es una obviedad, pero pareciera que es imposible de implementar… el cambio siempre arranca por uno… para que una sociedad sea respetuosa en el trato generalizado con los demás… debemos comenzar con las propias acciones para cambiarlo… seguir en el planteo de ¿Por qué voy a respetar a los demás si a mi nadie me respeta? Es una idiotez!... así podemos seguir con mas ejemplos de diversos flagelos que sufrimos cotidianamente… ¿Por qué voy a ser honesto si me van a tratar de cagar por todos lados?... envueltos en este tipo de pensamiento todos nos volvemos vagos, ladrones, estafadores y descorteses… y la cosa no cambia nunca mas… hay quienes no pretendan o no les importe cambiar esto… pero a los que si… hagan el esfuerzo… porque puedo asegurar que, por lo menos con el entorno, si van a notar un cambio… manejarnos de forma educada y honesta con quienes comúnmente nos relacionamos, va a generar que, aquellos quienes fueron receptores de ese trato, nos devuelvan la gentileza… entonces el cambio de uno mismo ya afecta a mas de una persona… y posiblemente esa forma de ser se empiece a propagar… no se… por ahí es una pobre utopía, pero ¿no sería bueno que sucediese?... inténtelo y después me dice si no nota un cambio…
Me despido con la ilusión de que algún día podamos conseguir que el respeto por el otro sea moneda corriente y no algo que nos llama la atención.

martes, 1 de febrero de 2011

Matemática pura (parte 2)

Siguiendo con las matemáticas esta noche me encuentro ante usted para darle un mensaje alentador a todos los hombres solteros… no tanto para las mujeres… aunque podrían tomarlo como una advertencia o mejor como consejo, que suena un tanto menos agresivo… es harto conocido, quizá a esta altura un mito, que en el planeta existen mas mujeres que hombres… una proporción algo así como de 14 a 1… o al menos eso se dice… bueno muchachos… pongámonos contentos… porque la diferencia numérica, aún favorable, es incorrecta… a mi forma de ver las cosas es bastante mayor… pensemos lo siguiente… ya en el siglo XXI… la liberación sexual es algo común, y la declaración de homosexualidad una cosa de todos los días… bien pensemos lo siguiente… si de 10 hombres, 2 son gays… quiere decir que ya hay 28 mujeres mas para repartirnos entre los heterosexuales… y esto nos da casi una diferencia de 18 a 1 (diecisiete mujeres y una enana, como para graficarlo)… ahora bien… descartemos a las parejas casadas, suponiendo que todos son fieles (poco probable dirá usted, pero recuerde que es un ejercicio aritmético nada mas)… y de los 8 varones 5 son solteros, entonces tenemos a 17 mujeres, por cada uno de los casados, disponibles para los 5 afortunados que aún siguen libres… y esto nos genera una proporción de 28 a 1… bastante alentador no?... las matemáticas no mienten… seguimos adelante entonces… descontemos a los sacerdotes, los presos, los ancianos, los autistas, los zoofílicos, los misóginos y los muy pero muy feos… dios!!!... estamos hablando de 36 a 1 aproximadamente… un mundo de posibilidades se abre delante de nuestros ojos lagrimeantes de inconmensurable felicidad!!!... así que estimado lector de entre 15 y 50 años… póngase contento… nunca le va a faltar compañía… ahora permítame el atrevimiento de aconsejarla, señorita acostumbrada al histeriqueo… no pierda mucho el tiempo… porque la competencia es feroz y por lo que acabamos de demostrar… es bastante.
Me despido realmente entusiasmado por el descubrimiento… y agradecido a quien inventó las matemáticas… que seguro nunca pensó que serían utilizadas para justificar tal burda teoría.

sábado, 8 de enero de 2011

Y la zanahoria no aparece…

Recuerdo haber advertido hace no mucho tiempo… “ojo con lo que deseas!!!”… bueno… no dejo de asombrarme de lo torpe que uno puede ser… diciendo algo y haciendo lo contrario, o mejor dicho no dando interés a las propias palabras… haciendo o queriendo cosas, que en definitiva uno no termina de entender como debe manejarlas… ¿Por qué será que uno en ocasiones quiere algo y cuando lo tiene en frente se da cuenta de que quizá no está tan satisfecho con la decisión tomada?... no dejo de sentirme un estúpido… porque se que es, lo que tiene que ser… y siendo una persona bastante racional, al menos eso pienso, no trato de tomar decisiones apresuradas… siempre buscando la mejor alternativa posible para resolver cualquier situación… pero aun así… que difícil que es asimilar las consecuencias de los propios deseos conseguidos… una vez logrado me digo -ya esta!… esto es lo que quería, lo mejor… o al menos lo que parece lo mejor… después cuando todo esta en silencio viene la pregunta obligada… y ahora???... buscar nuevos objetivos era la siguiente parte del plan si mal no rememoro… bueno, me voy dando cuenta de que a veces no es tan fácil volver a encontrar la zanahoria, que debería estar colgando delante de mis narices, para que me marque el camino a seguir… ¿será que no hay que buscarla?... por ahí, aparecerá el día en que deje de pensar que la necesito… y sin darme cuenta llegará el momento donde esta suerte de brújula imaginaria deje de dar vueltas infinitas y encuentre finalmente el norte… pero ¿como atravesar este tiempo cuando el mareo que me produce el giro interminable de la aguja no deja que me centre en un rumbo?… preguntas que obviamente no estoy capacitado a responderme… por lo menos no ahora…
Me despido con la certeza, de que con toda elección hay cosas que se ganan y otras que inevitablemente se pierden… pero siempre que la decisión sea sincera y honesta con lo que uno cree… siempre va a ser acertada.

domingo, 2 de enero de 2011

… me estoy viniendo viejo.

Todas las mañanas cuando salgo caminando rumbo a la estación de tren, suelo cruzarme a un viejito que esta sentado en una silla en la vereda… hay ocasiones donde me resulta un tanto gracioso, porque parecería parte de la fachada de la casa, como una suerte de estatua… y otras tantas todo lo contrario… verlo sentado solo, observando no se que, todos los días, me entristece… ¿hay un momento de la vida donde ya no podemos hacer mas que observar?
Me voy dando cuenta de que no me gusta nada la idea de envejecer… aunque las canas conseguidas prematuramente ya no son un problema… si me consterna el ser consciente del deterioro que el paso del tiempo produce en nuestros cuerpos… no se distinguir exactamente que es lo que me perturba… pero se que no quiero que llegue ese momento… también soy consciente de que es un paso lógico en la vida de todos… que lo importante es llegar a ese momento habiendo disfrutado de las vivencias pasadas… pero es mas fuerte que yo y no puedo evitarlo… no quiero envejecer… no quiero que las arrugas me marquen el rostro y que el cansancio se apodere de mis músculos y articulaciones… no quiero convertirme en un mero observador de la vida… quiero poder seguir participando… es cierto que cuando veo esta situación con mas tranquilidad y con cierto grado de distancia… me doy cuenta de que es una estupidez producto de alguien a quien no le interesa crecer… pero no puedo evadir la idea de debilitarme físicamente y eso me termina incomodando… quizá esta es una sensación que tengo porque todavía se que tengo muchas cosas por vivir… o por ahí es una consecuencia de haber tenido que soportar el pronto deterioro de mi viejo a causa de una puta enfermedad, y sinceramente, aún aceptadas y digeridas, son imágenes que todavía rondan por mi cabeza… no lo se… con el paso de los años es probable que ese “temor” se vaya disipando… quizá producto de las experiencias vividas… o quizá como el mero resultado de la resignación por lo inevitable… de cualquier forma se que ese período de mi vida, va a acaecer algún día… y llegado el momento espero no sentirlo de la forma funesta en la que hoy lo percibo.
Me despido con un dolor muy grande… no por estar deprimido y angustiado como usted podrá suponer, sino porque la artritis me esta matando y no puedo seguir escribiendo.